Prueba superada!

Prueba superada!
¡Porque nunca debes rendirte!

miércoles, 2 de abril de 2014

Apoyo Psicológico



Recibir un diagnóstico de cáncer de mama puede ser uno de los momentos más angustiantes que puedan experimentar las mujeres, y por eso, tal vez no sepan a quién recurrir para obtener ayuda.


A medida que las mujeres comienzan lo que con frecuencia es un largo proceso de tratamiento, pueden enfrentarse a nuevos problemas:
  • Confusión en sus relaciones personales. 
  • Sentirse realmente cansadas todo el tiempo.
  • Estar muy preocupadas con respecto a los síntomas, al tratamiento y a la muerte. 
  • Discriminación en su empleo. 
Factores como estos contribuyen al estrés crónico, la ansiedad y a la depresión.

Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama se consideran a sí mismas con muchas posibilidades de padecer la enfermedad. Por este motivo presentan mayor riesgo de padecer problemas psicológicos, fundamentalmente trastornos de ansiedad.
Hay dos momentos clave:
  • Al alcanzar la edad a la que se diagnosticó la enfermedad su familiar (madre o hermana fundamentalmente)
  • Al tener el mismo número de hijos que tenía su madre cuando murió



Con frecuencia la mujer con riesgo genético está convencida de que desarrollará en un futuro un cáncer de mama. Su preocupación es CUÁNDO lo va a desarrollar.

Los psicólogos y otros profesionales de la salud mental pueden resultar de gran ayuda. Su objetivo principal es ayudar a las mujeres a aprender a cómo sobrellevar los cambios físicos, emocionales y de estilo de vida relacionados con el cáncer, así como los tratamientos médicos que pueden resultar dolorosos y traumáticos.

Algunas mujeres pueden enfocar el asunto en cómo explicar su enfermedad a los hijos o cómo afrontar la respuesta de su pareja. Otras pueden concentrarse en cómo elegir el hospital o tratamiento médico adecuados. Para otras, el enfoque puede ser cómo controlar el estrés, la ansiedad o la depresión. 


Al enseñar a las pacientes estrategias para la resolución de problemas en un entorno de apoyo, los psicólogos pueden ayudar a las mujeres a lidiar con su dolor, miedo y otras emociones. 



Para muchas mujeres, esta crisis potencialmente mortal, puede resultar una oportunidad de crecimiento personal que mejore la vida. 


Una combinación de tratamiento individual y de grupo a veces funciona mejor. Sesiones individuales con un psicólogo autorizado para ejercer suelen recalcar la comprensión y modificación de los patrones de pensamiento y de conducta. 


El tratamiento psicológico de grupo con otras personas que tienen cáncer de mama les da a las mujeres la posibilidad de brindar y recibir apoyo emocional, y aprender de las experiencias de las demás.


 Para ser más eficaz, los grupos deben estar conformados por mujeres que están en etapas similares de la enfermedad, y estar guiados por psicólogos u otros profesionales de la salud mental con experiencia en el tratamiento del cáncer de mama.
Las intervenciones psicológicas, que son dirigidas a individuos o grupos, se esfuerzan por ayudar a las mujeres a adaptarse a sus diagnósticos; a sobrellevar el tratamiento y a aceptar el impacto de la enfermedad en sus vidas. 









No hay comentarios:

Publicar un comentario